Jueves, 18 de noviembre de 2004
Hoy un estúpido me ha puesto de mal humor en el autobús: un chaval de 17-18 años estaba sentado en asiento al final del todo, al lado de la puerta. Enfrente suya habia otro hueco, y una señora mayor se fue a sentar, pero como el asiento estaba mirando hacia atrás, le pregunta al energumeno en cuestión si le importa cambiarle el sitio, porque ella se marea. ¿Y que le contestó el hijo de ****? Pues que si, que si le importaba. Y la señora tuvo que ir de pie. Ahí queda eso.
Por: Alberto | Experiencias | Comentarios (0) | Referencias (0)